Hermanos Silvestri, década del 40, debió ser horrible.

December 26th, 2011

En esta foto aparece Fiorentina y Roberto Silvestri, tomada en la década del 40. Fiorentina con el traje de pollera, Roberto de payaso. Me imagino debió ser una experiencia horrible pues  como se puede ver en la foto, ninguno de los dos se ve muy alegre.

Esta foto fue tomada en Febrero de 1963 en el balcón de la casa.  Parece ser que la costumbre se pasa de generación en generación, esa de vestir a los hijos con lo que a los padres se les viene en gana. En esta aparezco yo, el autor de estas páginas vestido de montuno, como pueden ver con los ojos cerrados.  Me imagino que en algún estado de trance que me pusiera a kilometros del balcón de la casa, en un escape imaginario, en un viaje sin retorno para no tener que presenciar semejante verguenza. Y no se porque, pero me parece que las escobas fueron puestas en el balcón como medida de presión.  Definitivamente fue horrible, fue horrible. Puo scrivere in italiano.

El tiempo y el afán por la vida.

December 26th, 2011

Soy un convencido que tanto el paso del tiempo, así como  el apuro por recorrer la vida, hace que  muchas cosas queden en el olvido; los juegos de infancia, las sonrisas compartidas, la alegría de los cumpleaños. Entonces, de manera consciente o inconsciente, se pone distancia y en muchos casos se rompen los lazos de sangre. Así, el tiempo, ese maldito tiempo y el afán de recorrer la vida, nos convierte en extraños, en desconocidos, en un lejano recuerdo que no despierta ningún interés; en lágrimas que aunque recorren el mismo rostro, llevan el sabor a sal de mares diferentes.

Feliz Navidad 2011, Buon Natale a Tutti

December 13th, 2011

Navidad, noche mágica donde la tierra se detiene para adorar al Rey de Reyes; noche santa regalo de Dios. Noche donde la soledad del tiempo se hace eterna, donde el silencio se convierte en el oro más preciado, la luz de una vela encendida en vida y el olor del incienso de mirra, en la sangre que corre por las venas del hombre.

Feliz Navidad a todos. Buon Natale a Tutti. Puo scrivere in italiano.

No se porque, pero esta visita al “mall” fue diferente, una de mis pocas visitas, pues soy un convencido que en Estados Unidos cuando se visita un centro comercial se han visto todos. Desde el segundo piso y protegido por el barandal, se veía la parte de abajo repleta de personas cargando cartuchos con toda clase de compras. En el centro un enorme árbol de navidad con regalos, gigantescos adornos, un trineo tamaño real y por supuesto Santa. A un lado una larga fila, can tal vez cien personas todos en línea entre los que se podían ver ansiosos e inquietos niños, así como cansados pero entusiasmados padres en espera de sentarse, entregar cartas y por supuesto, la obligada foto con Santa.

Pero me llamó la atención algo, Santa estaba sentado y delante de él una enorme área muy bien definida y protegida por agentes de seguridad del mall. La seguridad, estoy seguro, no era por si alguien pretendía secuestrar al señor, sino para evitar que algún niño se aproximara sin que antes los padres pagaran en la caja registradora por la foto. La verdad que al asunto me llamó la atención; Santa solitario en la silla, la enorme fila, y los de seguridad como fuerza de contención. Una vez dada la orden por el seguridad, el padre o la madre se acercaban a la registradora donde la encargada enseñaba las opciones, y como lo importante es hacer al niño feliz, el “tarjetazo” no se hacía esperar. Sólo entonces, les era permitido a los niños pasar a ver a Santa, sólo entonces.

La verdad sentí tristeza del espectáculo; pero esto es la navidad, un gran circo comercial, una gran fiesta capitalista. Había presenciado en toda su sencillez o complejidad, ese macabro y tenebroso monstruo del capitalismo en acción. Nada es gratis, todo tiene un precio, incluso Santa. Al final de ese día, el jefe de Santa sería mas rico, Santa un instrumento de esta riqueza, los padres de la criatura estarían más endeudados dependiendo de la cantidad de fotos que la cajera logró empujarles y los niños, con una foto que en cuestión de días no les despertaría ningún interés y pasaría, igual que los juguetes, al olvido. ¿Y el Niño Dios? Bien gracias. ¿Y la estrella de Belén? Bien gracias. ¿Y los pastorcitos colocados en el nacimiento? Bien gracias. ¿Y el amor de María por el hijo que en la plenitud de la vida moriría crucificado? Bien gracias.

No se, pero ese día, la furia del capitalismo me golpeó, me molestó; la comercialización de este personaje “Santa” daba frutos. Un instrumento para hacer a alguien más rico, a unos padres más pobres y a niños verdaderos sonámbulos en espera de fantásticos juguetes. ¿Y la verdadera razón de la navidad? Perdida, robada, sepultada por fajos de dólares dentro de la registradora, olvidada y crucificada, una vez más.

María Lapadula Turano, la nonna desde Moliterno

December 3rd, 2011

Como ya he mencionado con anterioridad, soy un convencido que detrás de cada foto hay una historia. Tan real y dramatica o tan insignificante y simple como el lente la pueda captar.  La camara no capta el amor o tristeza de un corazón, sólo el rostro que dibuja una emoción, sólo los ojos que  reflejan un sentir. Donde fue tomada este foto? Lo desconozco.  Con seguridad en Moliterno, en donde aparece la nonna María con quien creo es  Giuseppe, el hermano de mi papá Andrea.  No recuerdo que en la casa hubiera una “capilla” por lo que pudiera ser que fue tomada en alguna iglesia.  Me llama la atención que en la mesa a la izquierda de la foto aparece un porta retrato con una foto de mi padre, por lo que pienso que esta foto de la abuela y “Pinuccio” fue tomada cuando partió para Panamá. De ser así, entonces la foto pudiera ser de principios del 50.  Saludos y recuerden, no tengo un baúl lleno de fotos, si me las mandan las subo. Mi puo scrivere in italiano.

De viaje

November 18th, 2011

Foto tomada en el aeropuerto de Miami en una de las tantas puertas de embarque de American. Contiene el nombre de todos los fallecidos en el atentado de las Torres Gemelas.  Mi disculpa por la calidad de la foto, se reflejan algunas luces en el vidrio.

Esta foto tomada a 33,000 pies en algun lugar entre Fort Lauderdale y Panamá. Aproximadamente a la una de la mañana, afuera una oscuridad increible, en el avión un silencio casi total. Un momento y un tiempo único que en ocasiones quisiera no terminara nunca. Un momento y un tiempo para estar tan cerca o tan lejos como quieras estar de tus recuerdos, tan vivo o tan inexsistente como quieras estar del presente.

En busca del aeropuerto de Orlando

En busca del aeropuerto de Miami.